El final de “Los nuestros” no deja indiferente a nadie

“Los nuestros” anoche marcó un 19,1% de share en su despedida seduciendo a los espectadores en su última entrega. Y en lugar de desinflarse a medida que ha avanzado la trama, todo ha ido a mejor. Si bien el primer capítulo no me terminó de enganchar, los otros dos han sido mucho mejores. Más acción y más imprevistos para finalizar la operación rescate.

Ayer hubo un poco de todo, acción, amor, amistad, dolor e incluso un poco de humor. Doy gracias a quien decidió introducir la trama de Chino y Desi para romper con la tensión del capítulo, que no fue poca. Una miniserie en la que cuando todo parece estar terminando, la trama da un giro inesperado y todo se descontrola. Y es que la vida es así.

Fuente: Telecinco

Varios intentos de finalizar la operación y de ser rescatados son truncados por los yihadistas. Por un lado el ataque al helicóptero en el que también debían haber viajado los dos legionarios que “cazan” cabras. Este queda destrozado y mueren 14 personas que se suman a los 2 boinas que pierden la vida en la emboscada en el anterior capítulo. Por otro lado, el secuestro cuando ya queda poco para que lleguen los compañeros del equipo. Hago un inciso aquí para decir que me emocionó bastante la escena en la que han de tomar la decisión de seguir con poco combustible y tratar de encontrar al Capitán, a Santana y a los niños (sin saber si siguen vivos) o regresar y ya veremos qué ocurre. Sabemos que están ahí para dar la vida por los demás, pero en ese caso podían decidir volver y nadie les hubiese echado nada en cara. Siguiendo las marcas de los todoterreno llegan a la aldea en la que los tienen escondidos. Y tan bien escondidos (en un zulo) que se largan sin ni siquiera olerse que puedan estar por ahí. ¡Vaya papelón hacen los yihadistas! Pero ahora viene lo fuerte: Isabel y Alberto (tiradora y capitán) logran escapar y comienza el desenlace victorioso y trágico a la vez. Entre disparos, Isabel cae herida al suelo y logra arrastrarse hasta el coche para pedir ayuda mientras el capi sigue de tiroteo con aquellos que dicen matar por Alá. El mensaje de socorro de Isabel llega hasta una radio que están arreglando Desi y Chino en la aldea del pastor al que pertenecía la cabra que se comieron (¡Qué rica!). Es entonces cuando Desi da el aviso y el resto de boinas regresan a la aldea. Ahora viene una de las escenas más duras que he visto en televisión (Chapó Blanca Suárez), los yihadistas cogen a Alberto y a Isabel y los colocan espalda contra espalda (previo tiro en la pierna al capitán). Van a degollarlos. Es en ese momento cuando la cara de Isabel Santana o Blanca Suárez te transporta al desierto, a ese momento junto a ellos, a esa tristeza y a ese dolor. Y entre celebraciones y burlas de los asesinos, los boinas pegan el primer tiro a uno de ellos y hacen su aparición estelar. Serra va directo a ayudar a Santana, mientras el resto cogen a los niños y acaban con los aldeanos. Con todos menos uno, un niño, pero ya sabemos que de tal palo tal astilla, y con un rifle que casi no puede levantar y contra todo pronóstico dispara a Serra que ya no verá a sus hijos nacer (como el propio actor dijo, tiene más vidas que un gato, o al menos, sus personajes). Los niños vuelven a casa sanos y salvos para tranquilidad de su pobre madre y Alberto e Isabel ponen fin a su relación.

Fuente: Telecinco

Mención especial quiero hacer al final del capítulo, cuando el dolor llena la pantalla y todo fluye. El dolor de saber que han perdido a amigos, la culpabilidad por no haber disparado antes al niño, la rabia, la impotencia y las lágrimas de Desi y de Martín abrazados como niños.

Y finalizado el análisis del capítulo, quiero hacer referencia a la críticas, de nuevo. Es ficción, hay que saberlo y asumirlo. En ningún momento he pensado que los militares les sean infieles a sus esposas por el hecho de que se haya introducido una trama de este tipo, no creo que las operaciones se realicen así ni que los militares de “Los nuestros” sean un fiel reflejo tanto personal como profesional del resto. Los tiempos de los estereotipos pasaron.

Quiero acabar con esta frase que es lo con lo que realmente me quedo de los 3 capítulos:

“LA PUTA REALIDAD ES QUE NOS JUGAMOS LA VIDA Y, A VECES, NOS MATAN”

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