Vivo con modelos: ay, qué poca gracia

Fuente: Comedy Central

Fuente: Comedy Central

Tommy es camarero en una cafetería, pero un buen día es descubierto por un cazatalentos que le ofrece trabajar como modelo de manos ya que tiene unas manos perfectas, aunque el resto de su cuerpo no va precisamente acorde a ellas. A partir de ese momento comienza también a vivir en un apartamento con el resto de modelos a los que representa su descubridor (estos sí que lo son de verdad): Scarlet, una preciosa rubia que todo el mundo cree que es de pueblo, aunque no sea así; Anna, una inglesa muy loca, algo psicópata y Enrique, un escultural latino bastante tonto.

Vivo con modelos es una serie de Comedy Central que viene ahora muy a colación ya que Hola organiza el estupendo Ciclo de Cine y Moda: eso sí, con un infinito mayor gusto que esta serie, que no sé si pasará de esta su primera temporada, aunque espero que no. Igual es un problema mío y es que las llamadas sitcom norteamericanas no suelen hacerme nada de gracia: creo que no lo hacen desde la genial Las chicas de oro, que comparte con Vivo con modelos la localización en Miami y nada más. Me reconforta un poco saber que la nota que le dan a esta serie en la web Imdb es de 2,4 puntos algo verdaderamente llamativo porque esta web se caracteriza por ser bastante “tolerante” con sus puntuaciones, así que ya os podéis imaginar su calidad. Además, en la emisión en español es aún peor porque a alguien con ganas de broma, por lo visto, se le ocurrió que Laura Sánchez, la modelo, podía doblar al personaje de Anna y el resultado no podría ser más horroroso: de verdad, ¿no hay profesionales del doblaje? Entonces, ¿qué se gana con que personajes famosos, que no tienen ni idea de esto, realicen dicho trabajo?

En fin, lo más “triste” de todo es que la idea principal del argumento no está mal; no sé si ha sido queriendo o sin querer, pero recuerda un poco a determinados momentos de la película Zoolander: el grupo de modelos un pelín lerdos que viven juntos o el modelo de manos, que tan desternillantemente encarnaba David Duchovny en la mencionada película. Incluso, en un momento dado, la modelo Scarlet hace alusiones a sus famosas y reconocidas miradas, que son siempre la misma, tal como pasaba con la mirada acero azul de Derek Zoolander… Parecidos más que razonables con una película que es muy divertida, aunque Vivo con modelos no ha sabido aprovechar para nada las posibilidades de saber reírse de un mundo tan superficial como el de la moda. Y, en resumidas cuentas, ¿por qué la sigo viendo? Bueno, son 8 capítulos, de 20 minutos nada más y Eric Aragón (Enrique) está buenorro de verdad…

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*