The Flash: el globo se me desinfla

Fuente: Antena 3

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Barry Allen es un joven científico que trabaja para la policía. A los 11 años vio como su madre era asesinada por alguien vestido con un traje amarillo que se movía a gran velocidad, pero nadie le creyó y su padre fue acusado de esta muerte y encarcelado de por vida (curiosidad del casting: el que hace de padre era el Flash de la serie de los 90). Desde entonces, Barry vive con Joe West, amigo de la familia, policía, padre del gran amor de Barry, Iris, aunque es incapaz de confesárselo. Cuando está a punto de hacerlo, en la noche de la inauguración del acelerador de partículas de los laboratorios STAR, se produce una explosión y el joven, además, es alcanzado de pleno por un rayo en su laboratorio: en coma durante meses, al despertar descubre que tiene la capacidad de correr a una gran velocidad (vamos, como un rayo). Pero lo mismo le ha pasado a muchas personas que se vieron expuestas a la explosión que, en lugar de morir, han adquirido diversos “poderes” y no todos deciden aprovecharlos para hacer el bien, como Barry, que con la ayuda del dueño de los laboratorios STAR, el prestigioso y controvertido Doctor Harrison Wells y de dos de sus mejores científicos, Caitlin Snow y Cisco Ramón, se convierte en protector de la ciudad frente a los delincuentes y meta-humanos surgidos del accidente.

The Flash es una serie con un inicio bastante potente pero, para mi gusto, se ha ido volviendo repetitiva y menos interesante conforme han ido pasando los capítulos. Me estaba gustando el carácter desenfadado de su guión y de la representación de los personajes, sobre todo Barry Allen, con un Grant Gustin que parece haber hecho suyo a Flash. Otro personaje bastante atractivo es el del Dr. Wells, interpretado por Tom Cavanagh, que consigue un “puntito” muy interesante entre la maldad que se le entrevé y la bondad que quiere representar ante el mundo exterior (aunque eso esté muy bien, me parece que se revela demasiado pronto su auténtica condición: y no es un spoiler, porque lo sabemos casi desde el minuto uno). Y aunque alguna gente le critica especialmente a esta serie unos cutres efectos especiales, a mí me parecen correctos (tampoco creo que se pueda pedir mucho más en televisión) y me gusta la utilización de imágenes muy lentas para mostrar los movimientos más rápidos del superhéroe (¿era esa la técnica stop motion?).

En fin, entre otras, esas son las cosas que más gustan en The Flash. Ahora bien, ¿qué me lleva a que, tal vez, no pase del capítulo 15 de esta serie? En primer y fundamental lugar: la tonta, aburrida y ñoña historia de amor entre Barry/Flash e Iris. Desde un principio, se ha convertido en una parte del guión que ralentiza de forma absurda la serie porque, además, siempre es lo mismo: el guapísimo y listísimo Barry no es capaz de decirle a la pava de la Iris que está enamorado de ella, aunque media ciudad ya lo sabe; por supuesto, ella se saca un novio (todavía más guapo, que vaya físico el de Rick Cosnett, primo de Hugh Grant, aunque más bien parece pariente de Simon Baker) para complicar más el tema. Menos mal que por lo menos no han seguido con los encuentros entre The Flash e Iris en terrazas y callejones porque es que daban vergüenza ajena… Pero no es solo eso lo que me aburre en The Flash. Tampoco me gusta demasiado que los capítulos tengan siempre la misma estructura: la ciudad y Flash y su equipo enfrentados a uno de los productos de la explosión del acelerador de partículas o meta-humanos, como los llaman ellos. Encima, no me gustan nada el capitán frío y el del calor, los malos tal vez más recurrentes de la serie, aunque tiene su gracia que los interpreten “los hermanos” Wenworth Miller y Dominic Purcell.

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3 comentarios sobre:
“The Flash: el globo se me desinfla”
  • No la he visto todavía, pero me pasa lo mismo que a tí con la repetición de la estructura de los capítulos de una serie. Cuando es tan repetitivo me termina cansando. Me ha pasado recientemente con Crimen en el Paraíso, que terminó la cuarta (creo) temporada el domingo pasado, y terminé hasta los pelos de siempre lo mismo. Copia calcada cada episodio. Sólo varían los diálogos, pero creo que hay hasta el mismo nº de sospechosos siempre, o muy similar.

    En fin, no sé por qué no tienen un poquito más de creatividad los guionistas o los creadores o los productores, o alguien.

    El sopt motion es la técnica que se usa por ejemplo con la animación de muñecos de plastilina. Es fotograma a fotograma. Lo que tú dices es el slow motion, más conocido por estos lares como cámara lenta, aunque he leído que hay otra técnica basada en esta y que se usa mucho actualmente, sobre todo desde Matrix, que es la Bullet Time, o Efecto Bala, que es una ralentización del tiempo más extrema que la cámara lenta. Yo creo que es esta última a la que te refieres.

    Saludos.

  • Eso, era lo del “bullet time”, que tengo un lío de términos… Pues la verdad es que esta serie la empecé con muchísimas ganas porque además tiene un capítulo piloto majo y te apetece seguir viendo. El problema es que luego te das cuenta que todo es bastante igual, que (para mi gusto) se desvelan cosas demasiado pronto y que la historia de amor es aburrida como ella sola. Está muy bien que los superhéroes se rejuvenezcan, pero ello conlleva que tienen problemas casi de adolescentes y para ello hay que hacer casi un acto de fe: o entras en el juego y te los “crees” o empiezas a refunfuñar en las redes sociales, como hago yo…

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