Killjoys: ciencia ficción para divertir

Fuente: SyFy

Fuente: SyFy

En un futuro muy lejano, la vida en los planetas está regida por una corporación comercial, que es la encargada también de impartir la justicia y atrapar a fugitivos a través de una especie de cuerpo de cazarrecompensas llamados killjoys. Uno de sus mejores equipos está formado por Dutch, una bella y letal asesina en el pasado, que se une a John Jaqovis, experto en cuestiones más mecánicas, como todo lo relacionado por ejemplo con las naves espaciales. Antes de que llegue a Dutch, John decide contestar a una misión que podría haber estado esperando algún tiempo: la que les manda apresar y matar a D’Avin, su hermano, un ex-militar de turbio pasado con el que había perdido el contacto. La idea es que la corporación perdone la vida de este, lo que termina consiguiendo, pero para ello tendrá que convertirse también en killjoy, así que los tres formarán un equipo que irá salvando encargos al mismo tiempo que intentan poner en orden el turbulento pasado tanto de Dutch como de D’Avin, con ayuda del paciente John.

Tampoco cuento gran cosa aunque parezca repleto de spoilers el argumento: realmente se trata nada más del primer capítulo, porque si hay algo que caracteriza a esta serie del canal SyFy es que tiene un argumento de lo más enrevesado y algo complicado de seguir. Por ello, lo mejor si se quiere ver Killjoys -y que te guste- es no pretender comprenderla, sino dejarte llevar por la acción, por un entretenimiento sin pretensiones y por un sentido del humor y naturalidad en el guión que resultan muy sorprendentes. Muy al estilo de Dark Matter, en Killjoys tenemos además una gran variedad de escenarios (eso es incluso lo que termina liando demasiado esta serie, para mi gusto) y un colorido que es lo que mucha gente echaba de menos en la primera.

Y es que, procedente de Canadá, como Dark Matter, Killjoys tampoco es que sea precisamente el futuro de la ciencia ficción, pero ni creo que lo pretenda. Para mí que la idea es la de entretener, divertir y tener el máximo tiempo posible en pantalla a alguno de sus tres guapos y sexys protagonistas. Hay que reconocer que Hannah John-Kamen (Dutch) es una preciosidad de mujer, con unos ojos impresionantes, y un gran estilo en las escenas de acción. Aaron Ashmore (John) tiene el toque ideal entre buen chico, gran amigo y un pequeño toque canalla que lo hacen irresistible. Pero para irresistible (y lo mío viene ya de lejos porque desde que vi unas Navidades la miniserie El último tren desde Oriente) creo que, sin lugar a dudas, Luke MacFarlane (Cinco hermanos también) es el hombre más sexy sobre la faz de la Tierra. Así que nada más que por verlo, a mí me merece la pena Killjoys. Bueno, pero la serie tampoco esta mal, ¿eh?: lo que pasa es que hay que verla con pocas expectativas. Además son 10 capítulos nada más en su primera temporada, aunque creo que hay prevista segunda temporada.

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