El Ministerio del Tiempo: continúa la aventura

Fuente: RTVE

Fuente: RTVE

Después de todo lo ocurrido en el último capítulo de la temporada anterior, la patrulla del Ministerio del Tiempo vuelve a su trabajo, aunque Julián es obligado a permanecer alejado del servicio activo, ocupándose de otras tareas en el Ministerio. Una nueva misión llevará a Amelia y a Alonso, esta vez acompañados de Ambrosio Spinola, hasta la época anterior a la muerte del Cid Campeador, no en vano se ha descubierto una tumba, que parece verdadera, con huesos del Cid Campeador, cuando ya existe otro sepulcro con huesos del Cid, confirmados con ADN de un Rodrigo Diaz de Vivar niño. Cuando llegan a la época, pronto se descubre que este Cid es un impostor, pero hay que descubrir qué ha sucedido realmente. Y la sorpresa es grande.

Después de meses de espera, ministéricos y ministéricas tenemos por fin la segunda temporada de la serie que nos encandila: El Ministerio del Tiempo. Ayer, la verdad, estaba con muchas expectativas, aunque también es cierto que se me fueron desinflando con el eterno resumen que pusieron antes de empezar el capítulo. Con el inicio de una temporada, pues bueno, habrá que aguantarlo, pero espero que esto de los resúmenes no se convierta en una costumbre, como sucede con series de otras cadenas: lo mismo es que queda muy bien eso de que empiezas antes que nadie y terminas tu programa antes de las doce, pero es una costumbre pesadísima de la que ya no se salva ni la televisión pública. En fin, lo bueno es que, a pesar de mi inicial abulia, poco a poco me fui enganchando con la historia y creo que ha sido uno de los capítulos que más me ha gustado de la serie: el argumento, aunque un poco loco, termina siendo una hermosa historia de responsabilidad y honor; se sigue combinando muy bien la aventura, el humor, cierto toque dramático y, aunque mucha gente se esté quejando de ello, a mi me parece estupendo que Rodolfo Sancho empiece a tener menor protagonismo, ya que todo parecía últimamente demasiado polarizado en torno a su drama personal: de esta manera, espero que ahora se potencien más otras historias.

En el aspecto negativo, pues todavía no podemos decir nada en especial dado que estamos en el primer capítulo y que además ha sido muy bueno. Tengo que reconocer que mi mayor problema con esta serie (y con todas las españolas) es que a veces te encuentras con actores o con cameos que más que hablar parece que estuvieran recitando la lección y eso te saca bastante de la serie (ayer me pasó con el soldado romano, creo que famoso, aunque en mi poca cultura, he de decir que no lo conozco). Además, hay aspectos del guión, determinadas intervenciones, que parecen estar muy poco cuidadas, como si estuvieran improvisando. En el capítulo de ayer, por ejemplo, no me gustó demasiado la escena de Charlton Heston y Menéndez Pidal, estúpidamente generalizadora de toda una nacionalidad y lo digo yo que no soy nada fan de este actor, ni como hombre ni como actor: ahora bien, si los guionistas es que saben de buena tinta que Charlton Heston era un cenutrio inculto, mis más sinceras disculpas…

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*