Brooklyn nine-nine y Recién llegados: diversión en 20 minutos

Fuente: Huffington post

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El grupo de detectives de la comisaría 99 de Brooklyn no se caracteriza por ser, precisamente, de los más serios de la ciudad, aunque su trabajo salga adelante, con los siempre competitivos Jake Peralta y Amy Santiago o la expeditiva Rosa Diaz. Buena parte del problema del grupo radica en que el capitán les deja hacer a su antojo y, por eso, cuando es nombrado para sustituirle un nuevo capitán, todo cambiará: se trata de el capitán Ray Holt, el primer homosexual reconocido que llega a ese grado, hombre serio donde los haya…

La verdad es que no tenía mucha idea de lo qué iba Blooklyn nine-nine, pero cuando empecé a verla me ha enganchado de forma casi inmediata. Si dejamos a un lado tal vez el tipo de humorista que es Andy Samberg (su protagonista, Jake Peralta), muy a lo típicamente americano, que no tiene tanta gracia como él se piensa, aunque en algunos momentos sí que la tenga, la serie no está tan mal, gracias sobre todo a un tremendo André Braugher, serio, borde, con el que te ríes de verdad. Y es que esta serie tiene algo muy bueno: no tiene risas enlatadas, así que no tienes que estar escuchando carcajadas por chistes sin gracia que te terminan hartando hasta el punto de no reírte ni con lo que tiene gracia (es lo que me pasaba, por ejemplo, con Póquer de reinas). Queda por ver si no terminará cansando, pero hasta ahora sigo las aventuras y desventuras de la comisaría 99.

Fuente: Fox Life

Fuente: Fox Life

La familia Huang, de origen taiwanés, llega a Florida desde Washington, donde llevaban una tranquila vida al amparo de la estabilidad que le daba el trabajo en el negocio de muebles familiar. Pero el padre decide que ha llegado el momento de “independizarse” y abrir un nuevo restaurante (de comida americana y no china, como se podría esperar). Ni la madre ni el hijo mayor, el preadolescente Eddie parecen felices con este traslado, pero al final tendrán que acostumbrarse a esta nueva vida.

Recién llegados es la historia real de Eddie Huang, conocido en Estados Unidos porque yo es la primera vez que lo escucho. Estamos en los años 90, la familia tiene que trasladarse a la otra punta del país y empezar una aventura laboral que no les va nada bien, en principio por lo menos. Además, todos tienen que acostumbrarse a vivir en un vecindario (y los niños ir al colegio) en el que son los únicos de origen chino, con todos los contrastes culturales que ello lleva consigo y que da lugar a diferentes situaciones cómicas. Tengo que reconocer que estuve a punto de dejar esta serie tras los dos primeros capítulos porque el personaje de Jessica, la madre, me resultaba absolutamente antipático. Sin embargo, se termina dulcificando un poco y resulta que se convierte en lo mejor de una serie que tiene momentos divertidísimos y un capítulo 10 “genial”, con la madre que no se enteraba de los gays a su alrededor o el padre de que alguien quería ligar con él…

Total, series muy recomendables y más todavía ahora que Modern Family está de “capa caída”: junto a Black-ish, de lo más divertido que te encuentras en televisión sin necesidad de que te vayan indicando cuando te tiene que hacer gracia el chiste.

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