Autopista hacia el cielo: nostalgia en serie

Fuente: El Diario Vasco

Fuente: El Diario Vasco

Jonathan Smith es un ángel que está en la Tierra con la misión de ayudar a gente que se encuentra en apuros. Precisamente, su primera misión será encargarse de sugerir una solución a un grupo de mayores que viven en un asilo que va a ser vendido: y esta será la propia gestión del mismo por los ancianos, que de esta manera recuperarán incluso las ganas de vivir. Al mismo tiempo, Jonathan intenta echar una mano a una de las enfermeras del lugar, una mujer que debido a su trabajo y a su plena dedicación al cuidado de su hermano, un ex policía alcohólico, no ha podido encontrar el amor. Esta parte del problema se resuelve cuando el hermano, Mark Gordon, descubre que “está llamado” a acompañar al ángel en su misión, por lo que no duda en rehabilitarse y empezar esta aventura…

Una vez finalizada La casa de la pradera, serie que tanto éxito había dado a su creador y protagonista, Michael Landon, en 1984 empieza a emitirse su nueva creación, Autopista hacia el cielo. En ella repite como protagonista y cuenta de nuevo con su gran amigo Victor French (el señor Edwards en La casa de la pradera) para el papel de Mark Gordon. Es curioso, además, porque uno y otro se repartieron también las labores de dirección en buena parte de los 111 capítulos que duró la serie (Landon: 94; French: 12), a lo largo de sus 5 temporadas. Y es que cada una de dichas temporadas constaba de unos veintitantos capítulos, excepto la final, que quedó cortada en 13 por un hecho lamentable: Victor French enfermó de cáncer y no pudo seguir rodando; tanto es así que falleció días antes de la emisión de este capítulo, un especial de Navidad en pleno verano. Apenas dos años después, Michael Landon murió también por un cáncer.

Fuente: Fotogramas

Fuente: Fotogramas

¿Y a qué viene ahora escribir sobre Autopista hacia el cielo? Bueno, a que mi intención en este blog es dedicar también un espacio a esas series que nos han dejado un buen recuerdo en nuestra vida. Y a mí me lo dejó. Seguro que no es ni mucho menos de lo mejorcito que se ha hecho en televisión, pero a mí me gustó en su momento, como adolescente educada en un colegio de monjas. Pero es que después la he vuelto a ver (en DVD las dos primeras temporadas y en reposición veraniega, hace un par de años, de 13tv, de la tercera y la cuarta) y he de decir que me sigue enganchando. ¿Lo haría su remake, que dicen que quiere hacer Mark Walhberg? Pues, probablemente, no.

Autopista hacia el cielo tiene algunos aspectos esenciales que va a ser muy complicado volver a reunir en una serie, como la absoluta complicidad entre sus dos protagonistas, que los hacía creíbles en el drama, pero también en la comedia. Y es que sí, Autopista hacia el cielo es una serie con unos toques cómicos muy divertidos: en algunos casos, infantiloides, aunque eficientes (las bromitas sobre la condición angelical de uno o el gusto por la comida del otro); en otros, con autorreferencias buenísimas, como el capítulo en el que Mark está viendo la película Yo fui un hombre lobo adolescente, protagonizada por Michael Landon en 1957, y no hace más que comentarle a Jonathan el enorme parecido que tiene con el chico de la película… Porque aunque en ocasiones pudiera parecer (y era) un drama excesivo, también eran historias con grandes ejemplos de superación, de tolerancia y de amor (¿tienen cabida estos temas en la televisión actual? Igual no, lo mismo ya ha pasado la época y la persona ideal para tratarlos). Y porque tiene algunos de los capítulos más emocionantes y bellos de la televisión, de esos que no sabemos exactamente en qué momento lo vimos, pero siempre recordamos, como “Para siempre”, en el que Jonathan se rebela ante el mismísimo Dios porque acaba de morir la que fue su esposa en la Tierra y, sin embargo, no le da el permiso para reunirse con ella en el cielo. En mi caso, además, resulta imprescindible el precioso y absolutamente lacrimógeno “Por amor a Larry”, muy recomendable para la gente que adora a sus mascotas.

En fin, podéis llamarme cursi, pero si tengo una debilidad muy especial en esto de la televisión es, tal vez: Autopista hacia el cielo: y es que nada más escuchar su melodía de inicio ya se me saltan dos lagrimones…

2 comentarios sobre:
“Autopista hacia el cielo: nostalgia en serie”
  • Gracias, David. Perdona pero no me había dado cuenta antes de que tenía tu comentario y me ha hecho mucha ilusión, especialmente saber que hay más gente que tiene un grato recuerdo de una serie tan hermosa como “Autopista hacia el cielo”. Saludos!!!

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