HOLA! Fashion, tendencias de moda y estilo de vida

Series

CONSIGUE
TU BLOG AQUÍ

Cover: Nos gustan las series

25
ene 15

Conciliación laboral en las series políticas

Aprovechando el embarazo de Susana Díaz, Presidenta de la Junta de Andalucía,  que   sigue la estela abierta por otras políticas española, Carme Chacón y Soraya Sáez de Santamaría, vamos a analizar la conciliación familiar en las series política.  Hemos elegido dos series Borgen, danesa, y Madan Secretary, USA.

En Borgen, Birgitte Nyborg  se convierte en la primera mujer en llegar al cargo de  Primer Ministro de Dinamarca. Borgen es el término coloquial con el que se conoce el Palacio de Christiansborg, sede de la oficina del Primer Ministro.  Birgitte está casada y tiene dos hijos.

Madam Secretary, USA,  Elizabeth McCord sustituye, a petición del Presidente de los Estados Unidos,  al Secretario de Estado,  muerto en extrañas circunstancias. También está casada y tiene tres hijos.

Ambas actrices, Katrine Fønsmark y Téa Leoni, hacen un trabajo enorme, dan veracidad a la profesionalidad de las dos políticas. Son negociadoras, arriesgan en sus propuestas políticas. Brutal el vestuario y el maquillaje de las dos series. Componen dos mujeres elegantes, femeninas, bellas. Ninguna renuncia a su feminidad pero nunca erotizan, sin necesidad, su profesión.

_58434757_borgen304

Pero lo mejor que tienen ambas series,  son los maridos. Cada capítulo, les vemos  cocinar, encargarse de los niños, aceptan sin discusión los secretos de estado, ven a sus cónyuges abandonar el lecho en mitad de la noche sin hacer escenitas extrañas  y esperan, con paciencia, el momento adecuado para tener sexo… Por supuesto han apoyado a sus mujeres en sus carreras políticas. Ambos son sexys, guapos, visten con cierta informalidad, es decir, vaqueros. Y ejercen la enseñanza como profesión.  Pero los dos matrimonios corren diferente suerte en la ficción. El matrimonio de la Secretaria de Estado continúa cómplice ante la vida,  sin grandes sobresaltos, mientras que el matrimonio de la Primera Ministra se agota, al menos momentáneamente,  en la primera temporada. El marido danés pierde  la conexión con su mujer, deja de reconocerla y decide guardar el recuerdo de un pasado feliz, al ver deteriorase su vida en pareja.

Yo elegiría al marido de la Secretaría de Estado como el marido del año, tiene encanto, nunca deja de ser masculino, su autoridad no tiene fisuras y su autoestima tampoco. Los hijos de este matrimonio son rebeldes y se saben defender  de sus padres y de la presión que recibe su familia. El marido de la Primer Ministro empieza muy bien,  pero no es capaz de digerir los cambios que el cargo de su mujer supone en su vida. Los hijos son muchos más vulnerables, no saben defenderse de los conflictos paternos ni de la  presión, la soledad…Huelen a víctimas.

Ambas series son un ejercicio brillante de la visualización de las dificultades que supone conciliar familia y política. Se ve con una claridad meridiana  que esa dificultad aumenta si el cargo político lo ejerce una mujer, pero son un gran ejemplo de la nueva realidad entre géneros, y en está ocasión suponen  un gran avance fuera de los tópicos machistas. También desvela el esfuerzo, casi inhumano,  que pide la política. Realmente, es casi imposible tener una vida personal, pero ese absurdo se hace más visible al colocar a una mujer en el poder porque el sufrimiento ajeno, maridos, hijos, padres, amigos, se manifiesta desde una perspectiva nueva, menos usada y mucho más efectiva.

Etiquetas: , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>