Season Final Archives - La Oscura Pasajera

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Cover: La Oscura Pasajera

Season Final

12
may 16

¿Alicia? Bien, gracias

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Supongo que no había mejor ocasión para volver (o peor, según se mire) que con el final de “The Good Wife”.

Esta es una de esas series que piensas que es imposible que se acabe algún día porque son demasiado buenas, pero también son aquellas de las que, sin embargo, piensas que deben acabar con la cabeza bien alta y no por un agotamiento atroz provocado por un alargamiento innecesario. Y efectivamente, para salir airosos de una trayectoria exitosa no hay nada mejor que irse en el mejor momento.

En “The Good Wife” prácticamente todo han sido aciertos. Digo casi todos porque creo que la serie habría tomado otro camino de no haber sido por la muerte de Will. Así que en ese momento se gestó posiblemente (en el subconsciente) el final que hemos visto ahora.

Dejando a un lado ese pequeño detalle (matar a Will), una serie excelente lo tiene muy, muy complicado para tener un final perfecto. Obviamente no va a ser a gusto de todos, eso nunca, pero tener un final redondo es prácticamente imposible. Los finales abiertos, pues si, permiten que la imaginación del espectador vuele un poco más. Los finales cerrados… pues vas a tener que hacerlo muy bien… o no, ya que no importa, siempre habrá alguien que diga que han metido la pata.

En esta ocasión, al parecer, han querido hacer un final redondo, circular. Lo de redondo no lo digo por el horroroso peinado que lleva Alicia en la escena final, me refiero a ese intento de “cerrar el círculo” que han pretendido sus creadores.

Hay que hilar muy fino para crear un pararelismo entre la bofetada del principio de la serie (Alicia a Peter) y la del final (Diane a Alicia). Pero ahí está, al parecer. Según han querido mostrar, presentan en el final a una Alicia cambiada, más egoísta, fría y calculadora, capaz de todo, ambiciosa y con claras aspiraciones a un puesto de poder. De ahí el cero atractivo en su indumentaria (de negro) y en su estética.

Para presentar ese lado romántico y sensible de Alicia nos devuelven en forma de aparición a Will, para mostrarnos las dudas y a su verdadero amor.

Realmente yo creo que necesitaban devolver a Will a la audiencia, aquella que criticó duramente su salida y que proclamó que la serie no volvería a ser la misma con tan irreparable pérdida. Para mí, el momento reflexión sobre el futuro con Will sobraba.

Lo cierto es que sobraban muchas cosas, y ese es uno de los errores más cometidos en los finales: que no se quede nada en el tintero aunque haya que contarlo deprisa y corriendo. Mientras quepa, todo vale.

En ese intento de justificar la actitud, de presentar a la nueva Alicia, en definitiva, de cerrar el círculo también nos desvelan el futuro político de la protagonista (que al parecer ni ella sabe) de la mano de Eli, como no podría ser otro. Esa escena hubiera sobrado si no hubiese sido necesaria tanta justificación y tanta demostración, otra vez, de que ella ha cambiado. Demasiadas explicaciones. Demasiado tiempo perdido.

Yo, del final, me quedo con muy pocas cosas porque en general, este final no me ha gustado. Pero no lo tomen como un reproche. Supongo que habría sido muy difícil contentarme dado que ha sido mi serie: completa, magnífica.

Me quedo con los pocos momentos que me han gustado: la breve pero contundente aparición de Cary, los momentos del juez Cuesta, las escenas cargadas de ironía de Alicia, y sobre todo, con las imágenes del despacho vacío. A la escena previa a la aparición de Will, con Alicia paseándose por un bufete vacío, oscuro, casi fantasmagórico con la única iluminación de las linternas de hoy en día (la luz del móvil) solo le falta el letrero de The End.

Pero no, por mucho que me lo digan, no me van a convencer. Al final, Alicia sigue siendo la misma. Aunque hayan intentado darle un giro a su vida al final, realmente, está en el mismo lugar que al principio. Es la misma. Una Alicia llena de dudas, luchadora incansable ante unas cosas pero curiosamente impasible ante otras. Para mí seguirá siendo esa mujer que aunque sabe perfectamente que el tiempo no vuelve ha permitido que pasase con cualquier disculpa peregrina. Pero al fin y al cabo es la Alicia que conquistó al espectador desde el principio y lo mantuvo atado a sus idas y venidas hasta el final. Eso es, la perfecta protagonista de una serie perfecta.

P.D.: Parece que el final de la serie ha sido todo “Alicia”. Pero en cierto modo es así. Lejos queda la serie coral del principio, con grandes entradas y salidas, magníficos personajes que aparecían y desaparecían en una o dos temporadas. Injusto sería que no recordase que “la era previa a la muerte de Will” todo fue diferente e imperdonable también que no recordase que hubo más vida aparte de la de nuestra protagonista, más personajes, incluso más interesantes y apasionantes, que hacían empequeñecer a la buena y mojigata esposa restándole interés y apartándola, relegada, al lugar invisible de la más simple cortesía: ¿Alicia? Bien, gracias.

Imagen: CBS

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11
may 15

Revenge, Confucio, Infinito

Tal y como cita Emily en el capítulo final, según Confucio, antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas. Para Revenge, ese viaje ha desembocado en el propio final de la serie ya que, como todos imaginamos desde el principio, el plan de la protagonista tenía, tarde o temprano los días contados. Y ha sido antes de lo esperado. Con la cuarta temporada, Revenge ha llegado a su precipitado final, no solo por la caída progresiva de la audiencia sino por la necesidad de abarcar demasiados enemigos en una solo historia. Y es que, como también dijo Confucio, aquel que persigue dos conejos, no atrapa ninguno.

 Revenge llegó, desde lo más alto en sus inicios, a cautivar a una audiencia encantada con el glamour que rodeaba la historia de una joven que perseguía un objetivo: demostrar la inocencia de su padre muerto a través de la venganza hacia todos aquellos que propiciaron su condena.

En un principio todo jugaba a su favor: la trama y el reparto, sobre todo sus protagonistas Emily Thorne (Emily VanCamp) y Victoria Grayson (Madeleine Stowe) eran suficiente para convencernos a todos de que esa era una serie que había que seguir. Cada personaje tenía su lugar y cometido en un puzzle en el que todas las piezas encajaban a la perfección.

Pero comenzando porque el muerto, no estaba tan muerto y porque al reparto inicial se unió un auténtico desfile de personajes, la serie comenzó a dar muestras de haber perdido el rumbo.

Si en un principio teníamos claro que los objetivos habían sido retratados en una foto que Emily se encargaba de sacar al final de cada “caso cerrado”, poco a poco perdimos la noción del tiempo y del espacio y comprendimos que la imagen tenía un curioso poder reproductor con tentáculos que llegaban a cualquier parte, incluso al más allá.

Sin lugar a dudas, el tratamiento utilizado para hacer aparecer y desaparecer personajes no ha sido el más adecuado. Podría hacer una larga lista de situaciones absurdas que se refieren a esto, pero por no alejarme demasiado en el tiempo, el último novio de Nolan ha sido otra gota más a un vaso que rebosó hace tiempo.

Puede estar justificada la precipitación por la cancelación y la necesidad de dejar capítulos cerrados pero, las prisas nunca han sido buenas consejeras. Sobre desapariciones absurdas podría estar escribiendo mucho tiempo pero si de algo no me cabe duda es que lo han sido tanto (absurdas, increíbles, alucinantes…) como sus propios personajes.

Pero no todo ha sido malo en esta serie. La serie ha conseguido dar buenas dosis de entretenimiento en un ambiente particular y aportando algo diferente: el estilo de los Hamptons. Tan solo con ver los modelitos que han lucido sus protagonistas femeninas, ¡y las chaquetas de Nolan, por supuesto!, ha valido la pena.

También han sabido aportarnos un personaje esencial en este tipo de series-culebrón: la mala. Victoria ha tenido un papel esencial en la serie. Tanto, que me atrevería a decir que en ocasiones ha gozado de mi simpatía por encima de Emily.

A Emily se le ha escapado algo en su trabajado plan y ha sido la necesidad de dejar un rastro coherente para no perderse en el camino. Demasiados engaños, dentro de engaños, para engañar a alguien pensando que era ella la engañada.

Por eso se ha precipitado todo. El episodio final ha sido como poco, fugaz. Victoria se merecía una muerte mucho más apoteósica o, mejor aún, no morir. El tema boda, barco y puesta de sol queda demasiado edulcorado para una serie en la que se han encargado de presentarnos a una Emily muy lejos de todo eso. Casi que la han anulado en los últimos minutos. Y el extraño sueño con Charlotte, que aparece de repente, tomando una extraña decisión, es tan absurdo como… toda su existencia.

Pero ya se sabe, las prisas no son buenas consejeras y aunque el infinito (el doble infinito) ha sido el símbolo de toda la serie, en esta ocasión ha sido necesario sustituirlo por un  punto final.

 

Imagen: Facebook Revenge.

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30
ago 14

El verdadero final

Siempre hay dos caras de una moneda. Lo bueno y lo malo, lo viejo y lo nuevo, lo verdadero y lo falso… Por ello, no siempre llueve a gusto de todos y por eso, no todos los finales son bien recibidos. Si además entra en juego que hay una verdadera muerte y otra “falsa” idear una solución perfecta resulta como poco complicada.

 

 True end

 

True Blood, creada por Alan Ball a partir de las novelas de Charlain Harris “The southern vampire mysteries” ha llegado a su final después de siete temporadas. Para los aficionados al rollo vampírico queda un vacío difícil de reemplazar con la desaparición de Sookie, Bill y Eric… Bueno, para ser sincera no es nada difícil ya que hay un amplio surtido en el mercado de series de esta temática o similar.

 

No sé en qué estaba pensando cuando me enganché a la serie y reconozco que las primeras temporadas tenían su interés:  no se trataba de la típica serie de vampiros para adolescentes con la profundidad de una tabla rasa pero tampoco era como para ponerse a meditar sobre el bien y el mal. Una serie entretenida en principio y con un reparto atractivo: un gran número de personajes singulares con historias paralelas.

 

Pero la cosa se torció desde mi punto de vista por un exceso de… de todo: de vampiros, de sangre, de enredos, de sexo, de locos mata-vampiros, de racismo, de hadas, de sexo, de conversiones, de verdaderas muertes, de tragedias familiares, de sexo…

 

Y para rematar, el final ha sido tan empalagoso y pringoso como un niño comiendo algodón dulce, y tan decepcionante como el declive de la serie en sus últimas temporadas.

 

Muchos atribuyen que True Blood haya terminado a la mezcla sin sentido de todo tipo de géneros, sin control y sin hilos conductor razonable. Aunque, para ser sinceros, ningún hilo conductor hubiera tenido cabida en tan singular mezcla.

 

Afortunadamente la mejor pareja de la serie, Eric y Pam, y en concreto ella, el personaje que más me gustaba ha sido fiel a su estilo y ha aportado un aire fresco y original: recuperar su local y convertirse en exitosos empresarios que comercializan la bebida más deseada. La imagen de Eric y Pam grabando un spot es lo mejor del episodio final. Ellos han sabido darle a True Blood el verdadero final.

 

 

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26
may 14

Exquisito en azul cobalto

Cuando una serie logra crear una sinfonía de colores, sabores, olores e incluso texturas es lo que yo denomino una serie exquisita, en este caso exquisito en azul cobalto. De esa manera sin excesivos altibajos plantea toda su temporada y no varía en ningún momento su línea. Podría parecer plana, pero precisamente la clave de su éxito es que no lo es. Lo que empezó para mí como un reto, eso de ver a cada minuto un bicho con cuernos salido de la nada no iba mucho conmigo. Pero poco a poco me conquistó y consiguió que fuese fiel al festín culinario de cada semana. Bueno, puedo entender que a muchos no les parezca el mejor calificativo a utilizar, pero debo aclarar que soy vegetariana.

 

hhhhhh

 

Pues se acabó lo que se daba… de momento, porque comienzan a estrenarse nuevas series y comenzarán a volver aquellas que estrenan sus temporadas con el verano.

 

Pero antes toca comentar los finales de algunas series como es el caso de Revolution, que además se despide para siempre. La serie ha sido cancelada, algo previsible dadas la audiencias fruto de un camino tortuoso que debían aclarar. Ha sido un final en el que se ha dado más importancia a la nanotecnología que a la lucha por recuperar una nación (en cierto modo se entiende que la guerra está ganada, porque son los buenos…) En este último caso, lo que sería el cierre de la acción o el cierre de las relaciones entre sus protagonistas ha sido algo pueril. En cualquier caso una serie que seguro podía haber dado mucho más de sí.

 

The Good Wife también ha despedido su temporada con un episodio en el que han despedido a Zach ya que comenzará su paso por la universidad y en el que se ha dejado a un lado el personaje de Flinn, no se sabe si de manera definitiva o reservándolo para un mejor momento.

 

El caso es que aquellos se han comido el capítulo, lo han devorado, han sido Diane y Eli. Ella es fantástica, ninguno de los personajes puede con ella cuando comparten plano y me atrevería a decir que sin necesidad de estar presente. Llena cada una de sus escenas y ha sabido ocupar su lugar he incluso alargar su sombra para ocupar parte del protagonismo ( si no todo) que dejó Will. Era algo previsible que dado el “circo” que tienen montado en L&G, Diane se quisiera ir de allí pero ha sorprendido que se haya ofrecido a unirse de manera independiente al despacho de Alicia. No ha hecho falta que lo digan pero entendemos que Kalinda se iría con ella. Yo, que siento devoción por el personaje he gritado un sí bien alto, por si me escuchaban los interesados.

 

Por otra parte, Eli, aquel cuyo cerebro no para. ¿Este hombre dormirá en algún momento? Ha tenido un final fantástico. Ha sido un cliffhanger sencillo pero contundente, ese que nos deja con la boca mitad abierta por la sorpresa y mitad bien estirada por la sonrisa que nos provoca.

 

De nuevo, despiden la temporada por la puerta grande pese a todo. Pese a todo lo que han tenido que lidiar con la muerte de Will. En cualquier caso aún hecho en falta a la protagonista de la serie.

 

Por último, aquella que me ha sorprendido no por su final sino por el camino hacia él. Esta segunda temporada de Hannibal comenzaba con una escena que era un avance de lo que iba a ocurrir durante la temporada. Es decir, todos esperábamos que Jack descubriera a Hannibal y en consecuencia, quisiera atraparle (con o sin vida) El momento llegó y aunque sabíamos que habría una sangría de por medio, no pensé que la acción se desarrollara de esa manera. El ganador de la lucha, aquel que ha logrado salir por su propio pie de la casa, su casa, ha sido un Hannibal triste y decepcionado que sólo ansiaba la amistad con aquel grupo de personas a sabiendas de los caminos opuestos. Con una cierta amargura sale victorioso y nos invita a seguirlo allá donde vaya.

Porque del único que hemos podido confirmar su suerte ha sido de Hannibal que, muy bien acompañado por la doctora Du Maurier a la que yo siempre consideré una víctima y creo que es su alma gemela, ha puesto tierra de por medio. Del resto, Alana, Jack y Will podemos suponer que todos han acompañado a Abigail o bien que alguno o todos lograrán salvarse.

 

Está claro que alguien deberá ir detrás del doctor en la próxima temporada por lo que alguno de estos personajes tendrá que volver a ejercer el papel de cazador. Pero ya no se sentarán en ese comedor exquisito en azul cobalto.

 

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12
ene 14

Una retirada a tiempo… es lo mejor de la semana

Sabía que su final llegaría tras la el parón navideño y sería lo mejor de la semana. Su retirada ha sido en cierto modo un alivio para aquellos que sufríamos cada semana esperando que la serie diera un vuelco mágico y despertaran de aquel lugar en el que han estado dormitando sus protagonistas. Hemos estado tan cautivos como el título de la serie porque aún nos quedaba cierta incredulidad: ¿seguro que esa es Colette?… Es lo mejor que les podía pasar, y eso sin dar un portazo, ya que aún no se ha confirmado si la serie tendrá una segunda temporada (supongo que el atracón de polvorones les impide pensar con claridad) El final ha sido tan absurdo y nefasto como el resto de la serie. Por este cúmulo de despropósitos se han merecido al menos ocupar un lugar en mi artículo semanal. La retirada de Hostages (Rehenes) es lo mejor de la semana.

 

Hostages

 

La vuelta de algunas series ha sido tan mediocre como el capitulo previo a la midseason, regreso que, por otra parte  será breve, ya que tras tres capítulos emitidos en enero volverá a tomarse un largo descanso hasta principios de marzo. Este es el caso de Revenge. Las razones prefiero incluso no saberlas.

 

Revenge nos dejaba con un presunto cliffhanger que a pocos sorprendió dado que todos podíamos imaginar que sus planes no se podrían llevar a cabo por razones obvias (supondría el final de la serie) Pero yo añadiría a lo previsible una gran dosis de improvisación. La misma que parece haberse apoderado de su regreso en el primer capítulo del año. Una rápida y fugaz amnesia (para rellenar), unas fotos que poco o nada prueban (para rellenar), una nueva amiga para Aiden (para rellenar) y los paseos de Charlotte por el hospital ataviada con modelitos de pasarela y peinado de boda (para vomitar).

 

En fin, que este capítulo no ha aportado nada de nada. Lo mismo que ha estado ocurriendo a lo largo de esta temporada. Pronto Emily sabrá cual es su objetivo ahora que ya sabe quien le disparó, ya que su recuperación es veloz. Pero aún falta que nos sorprendan.

 

Sí, lo confieso. Esta es mi serie “guilty pleasure”. Pero también es cierto que no tengo pelos en la lengua. ¿Arreglarán todo este enredo antes de su nuevo y largo parón?

 

También ha vuelto The Good Wife demostrando como se hacen las cosas. Esta serie se permite dejar en el tintero algunos asuntos y rescatar otros del pasado  que conservan todo el interés pese al paso del tiempo. Esta serie logra captar la atención con toda la elegancia que le caracteriza y pese a adoptar un ritmo pausado e incluso me atrevería a decir que lento, el espectador apenas lo nota. Por destacar hasta podríamos hacerlo de la música (*)

 

Revolution era una de las primeras que se tomaba un descanso y su vuelta no ha sido nada sorprendente. Sigue con sus habituales altibajos desarrollando su acción en diferentes puntos geográficos lo que le puede dar cierta armonía en algunas ocasiones. Hay que decir que siempre logran introducir algún elemento que aporta cierta novedad a la trama (ya sea una nueva incorporación o alguna vuelta del pasado) De momento, esta es la razón para que sobrevivan ya que en este caso, su pausado ritmo no le conviene en absoluto.

 

Haré mención también a la vuelta de Castle, Bones y Elementary, tres series procedimentales que logran siempre estar a la altura y no decepcionan.

 

Pero vayamos a lo que ocupa. La retirada de una serie que ha logrado incorporar cualquier tipo de despropósito.

 

Hostages arrancó con grandes expectativas. No era de extrañar dado en primer lugar su reparto. Toni Colette y Dylan McDermott eran grandes alicientes para correr a la cita semanal con estos actores y con una trama que en principio prometía. Pero desde el primer capítulo vimos que algo no encajaba. En mi caso fue ver a Colette con una cara de extraña expresión. ¿Son cosas mías o su delgadez le ha cambiado la cara?¿y quién le ha hecho ese corte de pelo?¿Eduardo Manostijeras?

 

Y si ella llega a provocar la risa, la inexpresión de McDermott da pena. La unión de ambos personajes resulta ser en ocasiones cómica por lo exagerado de sus interpretaciones. A todo ello le tuvimos que sumar una trama que comenzaba a no tener sentido y a no poder explicarse de ninguna manera. No se sostenía.

 

Escenas sin sentido, apariciones marcianas, besos introducidos con calzador… todo fue de mal a peor. Lo mejor que le ha podido ocurrir ha sido su retirada (que no cancelación, ya que aún no se ha confirmado ningún extremo) Ni siquiera han podido o han sabido hacer un capítulo final decente aunque en ese aspecto no se le puede reprochar nada. No es la primera serie que tiene que idear un final acelerado tras el anuncio de su cancelación.

 

La retirada de Rehenes, Hostages, nos ha vuelto a demostrar como todo se puede torcer pese a tener todos los ingredientes para ser un éxito. Desde mi punto de vista Toni y Dylan no se llegaron a creer sus papeles y la trama fue tan, tan, tan cofeccionada para ser algo novedoso e inédito que olvidó algo tan importante como que la solución suele ser la más sencilla.

 

Por ello, lo mejor de la semana ha sido la retirada de Hostages… ¿o no?

 

(*) No lo puedo evitar, son mi debilidad y con videos como éste más aún. Decía que The Good Wife nos sorprende incluso con su música… y su equipo se involucra al máximo (aunque Julianna Margulies tenga dos pies izquierdos) Supongo que este video es, sin lugar a dudas, realmente, lo mejor de la semana.

 

 

 

 

 

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22
dic 13

Lo mejor de la semana

Lo mejor de la semana tenía que ser un final. Y este ha sido contundente. Tanto que ahora tengo dudas sobre la serie. Ha finalizado su tercera temporada y sabemos hace tiempo que está renovada para una cuarta. Pero ahora todo será diferente. El punto y final de este último episodio marca casi casi el inicio de una serie diferente, que poco tendrá que ver con lo que hemos visto en las temporadas anteriores. Lo mejor de la semana ha sido Homeland.

 

Homeland

 

Las series se han tomada unas vacaciones. Algunas merecidas y otras no tanto. Muchas tardarán meses en volver, como es el caso de The Walking Dead, algo a lo que nos tiene acostumbrados. Otras volverán los primeros días de enero y poco a poco se irán incorporando a la parrilla televisiva.

 

Once Upon a Time ha sido una de las últimas en despedirse y lo ha hecho a lo grande. Cuando digo a lo grande es porque nos ha dejado un verdadero cliffhanger que ya echábamos de menos en muchas series. Por fin Peter Pan, ese personaje al que se han dedicado a demonizar en la serie ha desaparecido. Ha resultado cansino y perturbador durante esta primera parte de la temporada, rozando lo insoportable. Pero ha valido la pena la espera. Esto nos ha dado uno de los finales más dramáticos que hemos visto, sentimentaloide diría también. Ahora parece que nos olvidamos para siempre (suponemos) de Storybrook y va a comenzar una nueva historia. El caso es que para romper el hechizo que los convertiría a todos en esclavos de Pan hay un precio que pagar. Todos los que pertenecen a los cuentos volverán al bosque encantado y solo Emma y Henry se quedarán en la realidad, pero además sin recordar nada de su vida pasada. Serán los mismos pero no lo mismo. Será como empezar un nuevo cuento.

 

Revenge ha realizado un giro en todo aquello que esperábamos y ha demostrado que todo plan puede fallar. Era obvio, por otra parte, que no podía funcionar lo planeado por Emily puesto que ello llevaría al final inmediato de la serie. Pero el giro absoluto que han realizado, con algunas cosas que explicar ha sido interesante (que no sorprendente) La serie no ha estado a la altura en esta primera parte de temporada pero el final ha conseguido que al menos haya algo de interés para seguir viéndola. Muchas incógnitas que se abre, sobre todo saber cuál será el nuevo plan, el nuevo movimiento de Emily puesto que ahora debe empezar casi de cero.

 

Lo mejor de la semana lo he reservado por razones obvias para el final de la serie Homeland. Con una tercera temporada algo floja y con el anuncio de la renovación por una cuarta, sigue siendo una serie que se sitúa en los primeros puestos en cuanto a calidad se refiere. Pero es justo decir que esta temporada ha estado algo floja. Previsible y con tramas de relleno se ha notado la falta de uno de los protagonistas que ha sido el gran ausente en más de la mitad de los episodios.

 

Eso hacía presagiar el final. No es que fuera algo que supiéramos pero si podíamos imaginar que se acercaba la despedida de Brody (también le podemos sumar las informaciones sobre la mala relación entre los actores principales en la vida real)

 

Ha sido un final emotivo. Emotivo y pacificador. En cierto modo me ha sorprendido la reacción de alguno de los personajes que no he logrado comprender y no lo haré nunca como la hipócrita relación entre Saul y Dar Adal. La escena en la cafetería cuando todo ha pasado provoca sencillamente el vómito.

 

Sin embargo la de Carrie con Javadi es una de las mejores, por no decir la mejor. Creo que es la única persona que habla claramente a Carrie y lo hace incluso con cierta paz y ternura, la única persona que logra que se entienda todo lo que ha ocurrido y lo que va a ocurrir y además, capaz de convencer a cualquiera de que es lo mejor.

 

Los protagonistas de esta serie son Carrie (Claire Danes) y Brody (Damian Lewis) eso no se puede negar. Llenan la pantalla cada vez que hay una escena juntos, aunque no se hablen. Da igual. Han sido los verdaderos protagonistas desde el principio y ahora, con la salida de Brody, comienzan mis dudas.

 

¿Como lograrán engancharnos a un Homeland sin uno de sus protagonistas?

 

Independientemente de lo ocurrido durante la temporada sigue siendo de las mejores series que hay en la parrilla y sin lugar a dudas un final de temporada excelente. Por ello Homeland ha sido lo mejor de la semana.

 

 

 

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23
sep 13

Dexter y… fin

Dexter guarda sus plásticos y cuchillos para siempre. La serie sobre este peculiar asesino en serie llega a su fin tras una (para algunos incluso dos) temporada que no ha sido brillante. En cierto modo porque el producto o la idea se agota y eso lo nota el espectador. Puede incluso que haya caído en el error de todas esas series que saben con mucho tiempo de antelación el día de su final: alargar lo inevitable.

 

Dexter

 

Nunca he realizado una review o una crítica de Dexter. La serie me enganchó en su momento y resultó inspiradora. Me ha ocurrido en otras ocasiones: algunas series que realmente me han gustado mucho forman parte de mi “blog personal” por llamarlo de alguna manera. No las someto a las críticas ni a un análisis riguroso a veces incluso con cierta obligatoriedad. No, simplemente las disfruto y no escribo sobre ellas.

 

Pero supongo que el final se merecía unas palabras por mi parte.

 

(Spoilers)

 

Si hay algo que ha definido a Dexter y sobre todo le ha marcado en su última etapa ha sido su tormento personal. Por mucho que la doctora Vogel hablara de él en términos de perfección, nunca perdió el norte ya que fue consciente siempre de lo que era. Llevar esa carga no es fácil, pero cuando además comienzas a tener inquietudes se hace más cuesta arriba. Desde mi punto de vista el último capítulo y en general esta última temporada ha sido un análisis de ese peso que le ha supuesto a Dexter mantener su doble vida ya que, tal vez por la edad, por la madurez o por los sentimientos ha sido estresante. Dentro de lo previsible que ha sido todo el capítulo (tormenta incuída) he echado de menos no volver a ver los plásticos y los cuchillos. Esa escena hubiera sido necesaria en un final. Pero este ha sido en cierto modo un final políticamente correcto y por tanto, ha sido un final de sentimientos. Poco asesino en serie y mucho amor.

 

Ni por Hannah, ni siquiera por Harrison. Por quien siempre sintió verdadero cariño ha sido por su hermana Debra y perderla desencadena todo su razonamiento: yo soy el culpable de las desgracias de mis seres queridos así que voy a desaparecer. Y eso es lo que hace, lo piensa un poco en la fantástica terraza de su apartamento, coge su barco (un símbolo), recoge el cuerpo de su hermana y desaparece en el mar, el lugar donde están todos sus secretos y también en el que se siente cómodo (tan cómodo que domina la zona) Y ahí va, de manera poética hacia la tormenta, la que se lo lleva todo. Pero tras la tormenta, llega la calma.

 

Para los que esperaban un final feliz los creadores se aseguran que el público no pueda echarle en cara abandonar a su hijo con la frase en la que Harrison le confiesa que quiere a Hannah. Asunto zanjado. La frialdad de Hannah al conocer la desaparición de Dexter deja en cierto modo una puerta abierta: ella puede pensar que Dexter se encuentra en algún lugar escondido. Asunto zanjado.

 

Para los que esperaban un final en el que Dexter pagara por sus pecados… ¿qué mayor castigo que el de la soledad? Asunto zanjado.

 

Y para los que esperábamos ni lo uno ni lo otro, para esos queda la última escena, el último segundo, la última mirada de Dexter, el Dexter de siempre.

 

Y hasta aquí hemos llegado, sin decir adiós.

 

Lo mejor que puedo hacer como despedida a esta serie no es hablar de su final, sino de su principio. Porque los principios siempre vienen cargados de ese optimismo característico de la osadía, el atrevimiento, la aventura. Siempre vienen cargados de energía, la misma que te da un buen desayuno. La cabecera de Dexter, creada por Eric Anderson, es posiblemente la mejor que he visto y jugó un papel fundamental para que en su momento, con la serie comenzada, quedara absolutamente enganchada a ella y fuera claramente la inspiración para darle nombre a mi primer blog y mantenerlo.  Por eso he querido finalizar con su principio. La fuente del vídeo es una página increíble que se llama Art of the Title y en ella realizan unos fantásticos análisis de los títulos de crédito de películas y series de televisión. Para ver el de Dexter, el principio como despedida, sólo tienen que pinchar en la imagen.

 

Dexter

 

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17
sep 13

Under the dome, el huevo

Under the dome ha finalizado su primera temporada a sabiendas que tendrá una segunda. Hasta entonces he decidido hacerme una tortilla francesa, de postre un flan y para acompañar me tomaré un ponche. No lo puedo evitar. Cuando contemplo como se va volando una idea fantástica con un reparto increíble me sale el sarcasmo y la ironía por cada uno de los poros de mi piel. Y de mi boca sólo sale una cosa: ¿en serio?

 

(más…)

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