febrero 2015 - La Oscura Pasajera

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Cover: La Oscura Pasajera

febrero, 2015

16
feb 15

Los silencios en The Walking Dead

Cuando sigues una serie desde su inicio, cuando analizas cada uno de los detalles, cuando eres capaz de ser objetivo con su desarrollo, puedes trazar una clara línea argumental en incluso adivinar el futuro. No es una ciencia exacta pero sí una línea a tomar. La que utilizan los creadores de The Walking Dead en sus bien definidas y estructuradas temporadas. Así, tras un cambio de ubicación en el que se desarrolle una acción, llega un periodo de largos, tediosos y profundos capítulos cargados de filosofía, melancolía y todo lo que se les ocurra que termine con ía, con un claro elemento presente en ellos: los silencios.

 

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The Walking Dead regresaba hace dos episodios con una sensación perpetua de desasosiego fruto no solo de la última muerte previa al parón de la midseason como la muerte que nos dejaba su regreso. Y cuando eso ocurre, en esta serie, sabemos que lo siguiente va a ser un recopilatorio de minutos plagados de largas conversaciones sobre el bien y el mal, lo humano y lo divino, el cielo y la tierra y todo aquello que pueda ser ligado a la esperanza y la falta de ella. Todo esto, salpicado por un conjunto de largos e interminables silencios solo perturbados por el gemido de algún caminante.

 

Es el modus operandi de la serie: tras la tempestad llega la calma.

 

Debo reconocer que en esta ocasión, a las largas pausas y charlas filosóficas se ha unido el cansancio de un grupo que está al límite de sus fuerzas y ha generado un ambiente de arrastre que, si bien invade al espectador por completo, también puede hacer que este se duerma en su sofá.

 

No es mi parte preferida de la serie. Aunque supongo que necesarios, no soporto esos largos momentos en los que dos personajes se sinceran, sin pretender arreglar el mundo, contando alguna batalla que sirve de aprendizaje para lo que están viviendo, que sirve de desahogo pero que en definitiva, no lleva a nada.

 

Pero supongo que lo que engancha de esta serie es que, cuando estás al completo de larguísimos silencios, uno de ellos es perturbado por algo.

 

Algo que puede ser un caminante, el viento, un animal, un hombre que sale de la nada limpio y vestido de manera impecable tendiendo una mano para ayudar al grupo o simplemente, una caja de música.

 

Pues sí, esto es lo que tiene The Walking Dead, que no te deja descansar en los silencios porque puedes encontrar cualquier cosa, esa que seguramente revele el destino que tomará la serie.

 

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08
feb 15

Entender Helix

Posiblemente el frío haya congelado alguna idea en mi cabeza y no pueda discernir con claridad. Pero lo cierto es que la segunda temporada de Helix me tiene como poco desconcertada. Si a eso le unimos que todos los capítulos tienen dos segmentos diferentes en el tiempo, más aún. De momento, no entiendo nada.

 

Helix

 

Y  hago un esfuerzo por entender Helix, que conste. La serie tuvo en su primera temporada un comienzo al uso, un giro sorprendente y un ritmo apropiado. Aunque costó buena parte de la temporada captar la idea real del argumento, el resto hacía que la espera pasase desapercibida.

 

No comenzó siendo desconcertante aunque después lo fuera ya que se planteó como un procedimental que resultó ser mucho más oscuro e inquietante con algo de “salida de tono” incluida. Incluso llegó a tener capítulos increíbles en semanas realmente ausentes de buenas ideas.

 

Pero la segunda temporada ha comenzado por lo desconcertante y no por lo procedimental.   Todo en estos primeros episodios tiene poco o ningún sentido. Además, debemos dividirlo todo en dos tiempos, como en dos subseries que de momento, nada tienen que ver la una con la otra salvo por el hecho de que a la mayoría de los personajes los conocemos.

 

Una vez más el centro de control de enfermedades llega a una isla buscando la causa de la muerte, aparentemente por un virus extraño, de toda la tripulación de un velero.   Una vez en la isla de la que no podrán salir hasta semanas después porque aparentemente están incomunicados, llegan a una gran casa en la que se aloja una secta.

 

Todo podría ser relativamente normal, si el caso se limitara a investigar la isla, a las personas que allí viven y punto. Pero entre este grupo se encuentra Alan, el hermano de Peter.   De momento, y aunque ya han tomado contacto, no sabemos mucho de las verdaderas intenciones de Alan. Y lo que nos complica aún más las cosas: tras los extraños mensajes de Peter por teléfono, tampoco conocemos las intenciones de este.  Aunque todo apunta, de una parte y de la otra a Ilaria.

 

Lo único cierto es que hay un virus y que los habitantes de la isla esconden muchas cosas.   Es decir,  de momento no hay nada claro. Se han dedicado a divagar, investigar y dejar pequeñas migas de pan como rastro de lo que puede suponer todo. Pero eso, todo son suposiciones.

 

Pues, si eso era poco, nos hacen dar un salto sustancial en el tiempo, al futuro para ver a Julia, que recordemos que es inmortal, buscando algo en la misma isla.   Allí se encontrará con su padre, que no es que se haya vuelto loco. No, que va… ¡No está loco, está lo siguiente!   Y sinceramente, no entiendo muy bien que tiene que ver este momento temporal con el otro salvo por el hecho de que todos, aunque en momentos diferentes, estén en la misma isla.

 

Aún así, sigo en mi empeño y sigue formando parte de las series a las que sigo habitualmente. Ahora más que nunca, ya que me ha llegado a provocar una cierta intriga morbosa aunque el final pueda ser decepcionante.

 

Mis palabras podrán ser poco esclarecedoras. Un fiel reflejo de esta segunda temporada y mi gran, gran esfuerzo por entender Helix.

Imagen:SyFy

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